MADRID.- El desalojo de los últimos indignados que estaban acampados en la Puerta del Sol de Madrid reavivó anoche las movilizaciones: miles de personas tomaron las inmediaciones del kilómetro cero de la capital española, cerrado por la policía, y marcharon hacia el Congreso de los Diputados.
En el centro de Madrid, los indignados ocuparon varias calles, y allí volvieron a escucharse esta noche lemas como "Que no, que no, que no nos representan!", dirigidos contra los políticos, y "¡Lo llaman democracia y no lo es!". Junto a la Cámara baja del Parlamento español se concentraron decenas de personas.
Epicentro y símbolo del "movimiento de los indignados", la Puerta del Sol de Madrid fue desalojada sin incidentes en la mañana de ayer por las fuerzas de seguridad, algo más de dos meses y medio después de que el 15 de mayo comenzaran allí las acampadas de protesta que luego se extendieron por toda España.
Nueva convocatoria
En el lugar quedaban unas 30 personas y un punto de información, después de que el pasado 12 de junio la mayoría decidiera levantar el campamento. Los indignados achacaron el desalojo a la próxima visita del papa Benedicto XVI a España, del 18 al 21 de agosto.
Tras la actuación policial, por las redes sociales se extendió la convocatoria de una protesta en la Puerta del Sol a las 20 horas. Y para evitar que el movimiento volviera a tomar la plaza, un fuerte dispositivo policial bloqueó todos los accesos y las autoridades cerraron las estaciones de metro y tren que hay en el lugar y que son de las principales de Madrid. La plaza quedó vacía de ciudadanos.
Blindaje y marcha
El blindaje de las fuerzas de seguridad llevó a los indignados a ocupar la cercana Gran Vía, cortando el tráfico, y calles adyacentes a Sol. Un trecho de la calle Alcalá y el Paseo del Prado entre Cibeles y Neptuno también quedaron cortados al tráfico. Por varios lugares emprendieron una marcha que pasó por el Congreso de los Diputados y que poco antes de la medianoche intentaba sin éxito entrar en la Puerta del Sol. (DPA)